miércoles, 24 de octubre de 2012

Cueva Fresca


19 de Octubre del 2012

Después de una temporada bastante larga sin realizar ninguna actividad subterránea, el sábado decidí acompañar a Carlos, Ali y Belén a volver a visitar la cueva de Fresca, situada a apenas un par de kilómetros del pueblo de Ason. El viernes noche comencé con los preparativos, buscando todo el material que tenía desperdigado por todas partes, que si no encuentro el croll, que si he perdido el pedal, tras más de una hora de búsqueda mi equipo estaba completo y listo para visitar Fresca.



Quedamos el Sábado a las 9:30, en la estación de Solares, donde allí nos encontramos con Manu y Antonio que iban a visitar la cueva 415, famosa por sus formaciones, una vez allí, pusimos rumbo a Ason, allí aparcamos nuestro vehículo junto a las casucas, nos equipamos y comenzamos la fácil y marcada aproximación a  la cueva.



En apenas 20 minutos estábamos en la boca, se notaba como soplaba fuertemente, nos colocamos el arnés, y comenzamos la visita.


A apenas unos metros de la entrada nos encontramos con un laminador que nos conduce a un resalte que para superarle hemos de ascender un par de metros, a partir de ahí la cueva la galería se ensancha y hace nuestra travesía bastante más cómoda.


Fresca es una cueva muy pobre en formaciones, dado que apenas podemos apreciar ninguna en todo el recorrido, pero hay que reconocer que es una de las cuevas más famosas de Cantabria, mucha de su fama la adquirió por la travesía entre Tibia-Fresca.


Continuamos con nuestra travesía, superando los famosos pasos de la cueva, como el bloque 64, el trcastín, o la encrucijada de la araña, luego continuamos por la 5ª avenida, para llegar a la gran sala de Rabelais, donde la Fresca se une con Tibia, en esta ocasión en la sala había mucha nieblina, todo esto proviene de las aguas que desprende la cascada, por lo que decimos comer y poco a poco ir retrocediendo, para dar por terminada nuestra pequeña aventura.


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