lunes, 12 de marzo de 2012

La Mongie

Sábado 10 de Marzo del 2012

Primer viaje del año a la nieve con los colegas…



Nuestro viaje comenzó el viernes por la tarde, lo teníamos todo bastante organizado, unos se encargaban de realizar al compra, otros de ir preparando las bacas y cargando los equipos de esquí… El objetivo era salir a las 6:00 de Santander, como siempre las previsiones fallaron, y nos pusimos en ruta sobre las 8:00, ya con un par de cervezas encima.

Sobre las 10:00 llegamos a Irun, paramos a repostar nuestros coches, dado que la gasolina en Francia es bastante más cara, aprovechamos para comer unos bocatas de tortilla del Manila, y avisar al apartamento que íbamos a llegar tarde.




El viaje trascurrió con normalidad, y sobre las media noche ya estábamos en los apartamentos de “El domaine Val du Roland”, en Luz Saint Sauveur, la recepción ya estaba cerrada pero nos dejaron una nota con el número de nuestro apartamento, no tardamos en localizarle y acomodarnos, no habían adjudicado un ático para 8 personas, bastante moderno, comodo y además disponen de un pequeño Spa, nuestro problema fue que no nos dejaron sabanas ni toallas, cosa que no nos hizo ninguna gracia.



A la mañana siguiente a las 8:00 ya estaban todos arriba preparándonos, La Mongie-Barèges se encuentra situada a los pies del Pico del Midi de Bigorre, y forma el dominio esquiable del Tourmalet con casi 100 Km, el mayor área esquiable del Pirineo francés. El Tourmalet es conocido sobre todo por el Tour de Francia y por sus larguísimas escaladas donde los Merx, Hinault, Fignon, Perico Delgado, Lemond, Indurain o Armstrong han marcado épicas páginas de ese deporte tan duro que es el ciclismo. Hoy es visita obligada para los cicloturistas que en verano pueblan todas las cumbres pirenaicas, antes y después de la disputa del Tour.

El acceso se puede realizar por dos puntos. En la entrada por el Oeste se encuentra Barèges, una bella localidad de arquitectura tradicional pirenaica. Por el Este, La Mongie es una estación de esquí moderna situada a píe de pista en un ambiente de alta montaña. Esta estación tiene algo que ofrecer para todos los gustos, desde el esquí o el snowboard a paseos con raquetas o con trineos de perros.



La estación costa con 69 pistas de todos los niveles y gustos. 40 remontes mecánicos (1 telecabina, 1 teleférico, 13 telesillas, 23 telesquíes, 2 escaleras mecánicas.

Nosotros aparcamos el coche por el lado Oeste cerca de Barèges, nos preparamos y fuimos a buscar los fortfaits, las tarifas son de 35,5 € al que hay que sumarle 3 si quieres disponer de seguro, opción recomendable dado que en Francia el rescate en pista no esta cubierto.



Empezamos la jornada todos juntos cogiendo el primer telesilla que vimos, todos teníamos muchas ganas y el día no podía se mejor, algunos hasta habíamos prescindido de utilizar el gorrito, la primera bajada fue bastante dura, nos topamos con una pista sin pisar, y con bastantes bañeras, digamos que las piernas cogieron temperatura rápidamente, nada más terminar el descenso nos dirigimos a un teleski, en el que nos separamos del borderteam dado que no permitían el ascenso a snows.

Quedamos con ellos a las 2:00 para comer todos juntos en Barèges, y empezamos a disfrutar de nuestro día de ski, nos dirigimos hacia el este para visitar la zona más conocida y comercial de la estación, rápidamente llegamos y empezamos a recordar un viaje que realizamos hacía ya unos años a un apartamento bastante siniestro.



Debido al calor que hacía la nieve estaba empezando a convertirse en primavera, pero todavía permita el disfrute del ski.

Enseguida llego la hora del bocata, nos dirigimos al punto de encuentro y allí nos volvimos a reagrupar todo el equipo, devoramos nuestros bocadillos, continuamos con nuestra jornada de esquí, ahora si, todos juntos.




Sobre las 4:00 las piernas ya empezaban a pedir un descanso, y no se lo negamos, bajamos al apartamento, algunos fueron directamente al spa, y otros decidimos ir a visitar el pueblo, allí venden todo tipo de productos tipos como salchichones y sus fantásticos quesos, eso si a precios bastante elevados, también visitamos unos grandes almacenes especializados en deportes de montaña, allí empezamos a babear dado que había prácticamente de todo, yo no me podía marchar sin nada en los bolsillos y me compre un mallón largo, en España son difíciles de encontrar.



Volvimos a apartamento donde Dani no estaba preparado una delicatesen de caldo de gallina, nos comimos una empanada que había preparado mi madre, decidimos que ya era hora de limpiar un poco, dado que se notaba que no nos habían acompañado las chicas, en menos de 24 horas lo habíamos ensuciado todo, la cosa es que la liamos un poco con el lavavajillas.



Por la noche unos nos fuimos a dormir y otros de fiesta, al día siguiente decidimos ir a Cauterets. 


miércoles, 7 de marzo de 2012

Ferrata de la Hermida


Domingo 4 de Marzo del 2012

El sábado cuando volvíamos derrotados de la dura ascensión a Porracolina, recibimos la llamada de Alicia, los dos sabíamos que ya había plan para mañana, descolgué el teléfono y contesté, las primeras palabras que oí fueron, ¿Qué hacemos mañana?. Nosotros estábamos muy cansados y decidimos hacer algo facilito, “La Ferrata de la Hermida”, ya la habíamos realizado anteriormente, pero que mejor forma de pasar el domingo, pusimos como condición quedar pronto para que nos diera tiempo a comer algo por ahí.





Quedamos a las 10:00 en nuestro punto habitual de encuentro, “la gasolinera de Puente San Miguel”, casualmente todos llegamos tarde, sobre las 10:30 nos montanos en la furgoneta de Ali, y pusimos rumbo a  la Hermida, el día estaba bastante claro, por lo que no dudamos en animarnos a realizar la actividad.



Las Ferratas, nacidas en Italia(Dolomitas) como medio de paso de los ejércitos, posteriormente se  han empezado a popularizar en países como Alemania y Francia, hasta que el año pasado se decidieron a instalar un par de ellas en Cantabria.

El itinerario discurre por varios muros de roca caliza de aproximadamente unos 20 metros cada uno, que nos permiten disfrutar a medio trayecto de las cuevas del Jabalí y Diosu. Posteriormente tenemos que realizar una larga pero a su vez sencilla trepada justo por encima del Balneario de la Hermida que nos conducirá al punto final de la Ferrata, la cueva Ciloña, de unos 70 metros de ancho por 25 de alto.



La Ferrata consta de un desnivel máximo de unos 700 metros, que posteriormente hay que descender por una pista que nos conduce a la carretera de Bejes, que sinceramente se hace bastante larga.

Antes de empezar la ascensión tuvimos que pasar por el caseto de la organización de la Hermida, para dar nuestros datos, y alquilar unas disipadoras para Mónica, allí nos comentaron que han empezado las obras para construir dos puentes tibetanos y que tenían previsto tenerlos terminados para Semana Santa, esto es un buena disculpa para volverse a animar a realizar esta actividad, dado que si dispones del material técnico que consiste en casco, arnés y disipadoras, es completamente gratuita.



Una vez equipados empezamos la aventura con muchas ganas, Carlos al comandaba la ascensión, antes de toparte con la primera pared de caliza, se ha superar unos 100 metros de desnivel, por una pista claramente marcada. Enseguida nos topamos con ellas y empezamos a utilizar nuestras disipadoras con bastante fluidez teniendo en cuenta que hacia prácticamente un año que no las utilizaba.



La ascensión fue bien hasta que llegamos a la cueva de Diosu, momento en el que empezó a llover, en este momento nos planteamos el abandono, pero no fue posible dado que habíamos superado todas las escapatorias, nos pusimos los chubasqueros y continuamos con la Ferrata.



La lluvia no nos daba tregua, y cada vez la ascensión se complicaba más y más dado que el terreno era muy resbaladizo, una vez superados los últimos muros de caliza, Carlos y Alicia decidieron adelantarse para esperarnos con la furgoneta en la carretera que va a Bejes, y así ahorrarnos media hora de caminata.



Cuando llegamos a la cima tienes una clara bifurcación a la izquierda hacia la cueva Ciloña y a la derecha hacia la Hermida, esta última fue la elegida, dado que con día que hacia no apetecía demasiado hacer turismo.

La bajada fue bastante complicada, casi todo el camino estaba muy embarrado y lo peor de todo resbaladizo, en unas dos hora ya lo habíamos completado, y allí estaban Carlos y Ali, con la calefacción atopeee.



Eran ya las 6:00 de la tarde y apenas habíamos comido nada, por lo tanto paramos en panes y nos comimos unas buenas tablas de quesos, embutidos, hasta unos callos, había que recuperar.




martes, 6 de marzo de 2012

Bustablado Porracolina Ason


Sábado 3 de Marzo del 2012

Hemos quedado con Cesar a las afueras de Santander a las 9:45, un poco tarde sabiendo que tenemos por delante una gran etapa, al llegar nos presenta allí a Marta, Sara y Javi, enseguida llega Adrián(viejo conocido de más de una batalla) con sus amigos Dani, Zaira y Yanira(Perrito). Quedamos en ir en tres coches, y pusimos rumbo a Ason, nosotros decidimos ir por el puerto de Alisas, dado que hacia un buen día para disfrutar de las vistas, los demás optan por ir hasta Ramales de ahí dirección Arredondo.






Llegamos a Ason, y nos dio tiempo para tomar algo en el bar, poco a poco fueron llegando los demás, aparcamos un coche en Ason, y nos dirigimos hacia Busatablado que es donde vamos a empezar nuestra ruta, hasta la famosa cumbre cántabra Porracolina.



Aparcamos en el ayuntamiento y comenzamos con dirección a la iglesia, enseguida dejamos atrás el cementerio del pueblo y la pista empezaba a pronunciarse, momento que aprovecharon varios de mis compañeros de viaje para estirar un poco, y quitarse algo de ropa, aun si saber la que nos esperaba.



Tras aproximadamente un kilometro abandonamos la carretera para tomar una estrecha pista a mano derecha, es una bonita senda que transcurre entre hayas que crecen entre lápices, formaciones muy características del valle del Ason.

Dado que la pendiente no nos daba un descanso, decidimos hacer pequeña paradita para disfrutar de las vistas, era un buen día no del todo claro, pero te permitía disfrutar de cierta manera de la amplitud del valle del Ason, con sus contrastes,  dado que las cuotas superiores aun se mantenían nevadas.




El campamento se levanto enseguida, se notaba que había ganas de llegar, continuábamos siguiendo la zona balizada por la famosa ascensión anual a Porracolina, de ahí empezó nuestra aventurilla, dado que al poco volvimos a encontrar una carretera y empezó el debate, “-la baliza marca por aquí”, “-si pero el GPS por aquí”, como siempre dejamos de lado la intuición humana y decidimos seguir a la maquina, decisión que nos arrepentimos rápidamente, dado que comenzamos la ascensión campo a través hacia la famosa cima, más de uno nos acordamos del que había subido la ruta y no la había detallado brevemente.



La idea era comer en la cima del Porracolina pero ya eran las tres de la tarde, teníamos unas bonitas vistas del pico, y teníamos mucha hambre, sacamos los bocatas y el silencia reino mientras devoramos nuestro almuerzo.

Dani nos comento que andaba un poco mal de tiempo que tenia que  currar a las 7:00 de la tarde en Santander, por lo tanto sin demora continuamos nuestra ruta hacia Porracolina, el camino cada vez hacía mas frío y había más nieve, se notaba que ya estábamos cerca de alcanzar los 1400 metros, por fin llegamos a la base pico, pero como andábamos un poco mal de tiempo la decidimos dejar para otra ocasión, nos pusimos las polainas, dado que en la otra cara de la montaña había bastante más nieve.



Miramos una y otra vez el GPS para intentar localizar la ruta, pero no había camino, por la tanto empezó la aventura, había unos grandes cortes en la roca que debíamos salvar, y empezamos a buscar la forma más fácil de supéralos, enseguida dimos con ellos, y continuamos perdiendo metros.

Justo después tuvimos que atravesar unas grandes cantidades de nieve acumulas en el valle, la nieve estaba muy blanda y había que tener cuidado de no dar un pisotón en falso, alguno aprovechamos para lanzarse como si fuera un tobogán,  cuando superarnos la nieve, llego un bosque, muy bonito donde puede ver por primera vez unos hongo muy extraños, nacen en la corteza de los arboles, pero son de una gran dureza, Sara me comento que una amiga suya los usaba en su casa de baldas, la verdad es que curiosos.



La teoría era seguir el cauce del río, que teníamos claro que llegaba hasta Ason, pero llego el momento en que lo teníamos que atravesar, el río bajaba con mucho caudal dado al deshielo, buscamos la mejor zona y con ayuda de un palo, lo conseguimos superar sin problemas.



Cuando habíamos  perdido la esperanza de encontrar en camino, nos topamos con él, después del día repleto de aventuras que habíamos tenido, ya parecía hasta aburrido seguir la senda que nos conducía al pueblo, pero por otro lado las piernas ya estaban algo casadas, y apetecía tomar algo en el bar. Pusimos la directa y no nos detuvimos hasta que topamos con el viejete autóctono muy simpático que nos conto alguna historia de sus buenos años.



Las ruta concluyo como han de terminar todas, con una buena cervecita en el Bar y una buena compañía, que más se puede pedir.



lunes, 20 de febrero de 2012

Barcena Mayor - Monte Guarda

Sábado 18 de Febrero del 2012

Por fin llego el día!, después de meses pensando que voy a ponerme, donde vamos, que nos haga bueno… Resumiendo el sábado tocaba hacerse el reportaje de pre-boda, y pensamos en realizar algo un poco diferente nos vestimos de un estilo puramente “vintage”  y nos fuimos a Barcena Mayor, eso si, con las botas y la ropa de montaña en el maletero por si acabamos pronto.




Las sesión finalizo sobre la 13:00 horas, nos despedimos y como hacia un día increíble, decidimos ir a comer y después hacer una pequeña ruta, el restaurante elegido fue el Mesón “El Puente”, dado que por 10 Euros se come bastante bien, mientras comíamos decidimos que íbamos a subir al “Monte la Guarda” (1085 metros), dado que todavía estaban las cumbres nevadas y seguro que disfrutaríamos de unas buenas vistas, una vez coronado el descenso lo íbamos a hacer por otro lado de la ladera para no regresar por el mismo camino, unas (3,5 horas calculamos que nos iba a llevar la travesía).




La ruta comienza justo al final de Barcena Mayor, dirección la zona de acampada, nada más superar las ultimas casas, hay un arroyo, ahí hay que desviarse hacia la izquierda por una rampa, donde se empiezan a ver las banderitas rojas y blancas que nos indican la continuidad del sendero.



Al principio nos llamó mucho la atención que a través del sendero fluía un riachuelo, pensamos que enseguida le abandonaríamos pero sin embargo nos acompañó durante toda la ruta,  por lo tanto recomiendo botas de montaña para realizarla.

Poco a poco fuimos cogiendo altura atreves de montes repletos de hayas, a la izquierda dejamos Bárcena Mayor, donde pudimos observar como prácticamente ya esta todo el pueblo restaurado, el día no podía ser mejor y estábamos disfrutando de la jornada.



                A medida que ascendíamos la nieve empezó a aparecer a los lados del camino, casi sin darnos cuenta todo se volvió completamente blanco, nosotros como seguíamos ascendiendo por el arroyo, por lo tanto no tuvimos problemas en continuar nuestra ruta.

                Los problemas empezaron en cuanto llegamos a la cima del monte Guarda, el arroyo se acabó y nos dimos cuenta que había mucha nieve para continuar nuestra ruta, intentamos avanzar pero había unos 20 centímetros, era tarde y no podíamos arriesgar, dado que no queríamos que se nos hiciera de noche. Decidimos la mejor opción, volver a bajar por el mismo sitio y ya lo volveríamos a intentar con más tiempo.


                La bajada fue muy rápida y en aproximadamente una horita ya estábamos en el coche, la ruta más o menos unas 3 horas, a nosotros no ha encantado.



jueves, 16 de febrero de 2012

Cabezera del Arroyo de Pandillo


Domingo 12 de Febrero del 2012.




La mañana amaneció muy fría, Mónica y yo nos miramos fijamente y nos dimos cuenta que ambos estábamos pensando en lo mismo “Vaya frio que vamos a pasar hoy”, desayunamos bien calentito, nos abrigamos y nos pusimos en marcha.



Habíamos quedado con Carlos, Ali, Oscar y Naghy en Saron, sobre las 9:00 de la mañana, cuando llegamos ya estaban todos allí esperándonos, les pillamos en las manos con un par de juegos de raquetas y crampones, nosotros no habíamos tenido tiempo para alquilarlos, por lo tanto esperamos que no habría demasiada nieve.

No sabíamos todavía muy bien dónde íbamos a ir, pero al final Carlos como siempre, propuso ir a la Vega de Pas, a visitar “La Cabecera del Arroyo de Pandillo” y a todos nos pareció perfecto, a mí me encanto la segunda parte del plan, comer un buen cocido montañés en “Casa Frutos” en la Vega de Pas.

Nos montamos los seis en la furgoneta y comenzamos la aventura, parecía que el día iba abriendo y el sol poco a poco se iba asomándose entre el manto de nubes, a medida que nos íbamos acercando se empezaba a divisar a los márgenes de la carretera un manto blanco.



No recuerdo a qué hora llegamos exactamente,  aproximadamente sobre las 10:00, nos empezamos a colocar todas las capas de abrigo que disponíamos, Mónica y yo estrenábamos nuestras polainas, y nos tuvieron que echar una mano para explicarnos como se colocaban (vaya montañeros)…

La ruta recorre uno de los afluentes que alimentan la cuenta del río Pas, el arroyo Pandillo, empezamos ascendiendo por el margen derecho repleto de jóvenes robles brotando en perfecto orden, una vez superado unos 200 metros de desnivel nos topamos con la pradería de Ruyemas, donde nos empezamos a encontrar grandes hayas, acebos y matorral de brezos y tojos. Desde esta explanada accedimos a un prado desde el que pudimos observar a lo lejos una gran cascada, bastante helada por las condiciones climáticas.
Ya habíamos completado la primera parte del recorrido, ahora nos tocaba regresar por el margen izquierdo, más sombrío y más boscoso, nos topamos con mucha más nieve, y en partes del recorrido te sentías como un gran montañero dado atravesabas zonas sin pisar, la sensaciones eran especiales, nunca había realizado una ruta sobre la nieve, y llevaba ya mucho tiempo con ganas.



Continuamos atravesando el bosque de hayas, hasta que llegamos a un claro en que intentamos divisar el pico Castro Valnera (1.708 metros), pero no fue imposible dado que se estaba metiendo la niebla por las cumbres rápidamente, Carlos me conto que el club Trajahierro estaba organizando un kilómetro Vertical, para coronar la cumbre.

Poco a poco fuimos ganando altura casi sin darnos cuenta, de repente se empieza a perder altura rápidamente hasta llegar hasta el punto inicial, se descienden uno 400 metros por una pista por la que va cambiando lentamente su color predominante de blancos por lo verdes del valle del Pas.



Tardamos aproximadamente una media horita en relazar el descenso, sin descanso nos cambiamos y salimos pitando hacia la Vega de Pas, para ver si nos  daban de comer dado que ya eran casi las 4:00, pero no hubo problemas, no comimos un buenas alubias con unos escalópines, para volver a entrar en calor después de un día tan frio.

Mina Cueva Lobeto - Otero

Sábado 11 de febrero del 2012  

Después de la junta anual del club celebrada el viernes,  había ganas de realizar alguna actividad y que mejor forma que preguntar a Ali, “¿Dónde vamos mañana?” –Yo en casa no me voy a quedar. Enseguida recurrimos a Carlos que como siempre ya tenía algo pensado, destino la cueva-mina de Lobeto, en la que podemos observar una rarísimas concreciones de óxido de cobre, que lo tiñen todo de colores azulados.



El sábado quedamos a los 12 un poco tarde para ver si se animaba Oscar y Naghy, como tenía bastante tiempo por delante decidí ponerme el delantal e intentar preparar una tortilla, el tiempo se me echo encima y enseguida prepare las cosas y me puse en camino hacia Puente San Miguel.

Allí me esperaban al final solamente Carlos y Ali, intercambiamos los trastos y enseguida pusimos rumbo hacia Otero, que es donde está ubicada esta mina-cuba.



Llegamos sobre la 13:00, hacia bastante frio, encontramos una caseta que habían prepara los obreros para refugiarse las inclemencias del tiempo, y decidimos comenzar a papear, la tortilla aunque un poco sosa, triunfo, guardamos un pedacito para merendar, tranquilamente nos preparamos y nos pusimos en rumbo, sin el equipo de verticales, dado que la cueva es horizontal.

Tras aproximadamente unos 25 minutos andando nos topamos con la boca de la mina, encendimos nuestras linternas y empezamos la aventura.



La visita comienza por una galería minera  algo deteriorada por el tiempo,  a unos 10 metros de la entrada hay una pequeña gatera con la que abandonamos la mina para dar acceso a la cueva, esta zona transcurre por el nivel freático, observamos las grandes crecidas de los días anteriores, enseguida abandonamos el cauce del río y nos empezamos a encontrar las primeras formaciones, estalactitas y macarrones bastante blancos, inmortalizamos el lugar con nuestras tres cámaras y continuamos el camino.

La cueva me estaba resultando muy fácil de seguir y tenía zonas muy bonitas, nos encontramos bastantes murciélagos, algunos de ellos demasiado gordos, por lo que suponíamos que estarían embarazados, Alicia desarrollo una teoría para poderles diferenciar el sexo.



Casi sin darnos cuenta llegamos al final de la cueva en la que nos topamos con las famosas formaciones azules de óxido de cobre, me quede un buen rato observándolas dado que nunca había visto nada parecido, todos nos queríamos sacar unas foto con un fondo tan especial, y a eso dedicamos por lo menos una hora, como los grandes fotógrafos pero sin tener ni idea, que si un poco más de luz, que si no te muevas…. Parecía que en la cámara las fotos se veían bien.




Decidimos ir volviendo poco a poco con el objetivo de encontrar las dos Simas de la cueva Lobeto II y III, la primera la encontró rápidamente Alicia, estaba apenas a 100 metros de donde nos encontrábamos, tras atravesar una gatera, y andar unos metros por un meandro, nos topamos con Lobeto III, una bonita sima de uno 15 metros más o menos.



Continuamos con el retorno, hasta que llegamos a la galería minera, ahora decidimos explorar un poco más, la mina tiene solamente unos 100 metros, se puede observar que ha entrado gente a posteriori a picar para extraer cuarzo, dado que abunda mucho.

Al cabo de 5 minutos volvimos a oír a Alicia que había encontrado Lobeto II, esta se encuentra al fondo de la galería minera a la izquierda, superando un nivel, una sima de unos 10 metros con un puente de roca.
Ya era hora de retornar, cosa que hicimos poco a poco, al llegar a la furgoneta merendamos y nos fuimos a visitar a Oscar y Naghy, para organizar la jornada del domingo.




martes, 7 de febrero de 2012

Palombera - Barcena Mayor


Domingo 5 de Febrero de 2012

                El viernes me acerque al club a devolver unas cuerdas del curso de espeleo socorro que había tenido que limpiar, allí me encontré con Ali y me comento que querían hacer algo este finde, para mi el sábado era imposible, así que quedamos en llamarnos.



                El sábado fue un día muy frio, no paro de nevar por toda la región, tendría que estar el monte precioso, sobre las 20:00, recibimos la llamada de Alicia, “¿Cómo quedamos?”, la pregunte por la previsión meteorológica y su repuesta fue, “Siempre se equivocan”, total que quedamos el domingo a las 9:15 de Puente San Miguel, nuestra base de operaciones.

                El Domingo nos costó madrugar, el despertador sonó a las 8:00 pero la sabanas se nos pegaron un buen rato, la sensación de frio y humedad nos iban a acompañar a lo largo del día.
                Como un buen reloj ingles a las 9:15 estábamos en el punto de encuentro, enseguida llegaron Carlos, Ali y Belen, el día no podía estar peor, lluvia, frio y viento, pero nosotros ahí al pie del cañón, nos montamos en el coche de Carlos sin aun definir destino, los lugar que más sonaron, Ason, Reinosa, Palencia…



                Bárcena Mayor fue el destino elegido, principalmente por su cercanía, como era muy pronto Carlos empezó a subir el puerto de Palombera, todavía quedaba nieve, aunque la que estaba cayendo poco iba a durar, paramos en el cañon de Palombera, un barranco que había realizado Carlos antes de que estuviera prohibido, sacamos unas fotos al último rapel, “El Pozo del Amo”, continuamos subiendo el puerto hasta que la carretera se puso un poco fea y decidimos retroceder e irnos acercando a Barcena Mayor a tomar algo.



                El pueblo estaba muy bonito, todos los tejados nevados, pero la lluvia no nos daba ni un descanso y lo único que podíamos hacer era correr de bar en bar, al tercero decidimos que ya era hora de comer algo, no nos lo habíamos ganado, pero apetecía algo caliente, en el Restaurante “El Puente” nos pusieron unas buenas alubias por 10 Euros, además comimos junto a un mirador donde se podía observar la violencia con la que bajaba el río, no paraba de crecer y crecer por momentos.




                Aprovechamos que nada más comer, la lluvia nos dio un respiro, nos dimos un paseo junto al cauce del río dado era impresionante, su violencia, enseguida volvió a llover con fuerza, y tuvimos que regresar el coche, en el camino de vuelta, nos topamos con numerosas cascadas, recordamos que la temporada de barrancos andaba cerca, seguimos de camino a casa, y seguimos viendo varios desprendimientos y a la altura de cabezón el rio Saja ya se había desbordado, en definitiva, “Un gran día para hacer un poquito de senderimos”.
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